lunes, 13 de agosto de 2012

LA COSTA VASCO-FRANCESA EN UN DÍA (parte I)

Os voy a recomendar un recorrido chulísimo para hacer en un día por la costa vasco-francesa:

HENDAYA - LA CORNICHE - SOKOA - CIBOURE


Comenzamos el recorrido desde el CASTILLO D' ABBADIE (château d' Abbadie). 
Para llegar a él, lo más sencillo es partir desde la playa de Hendaya dirigiéndonos hacia las 2 enormes rocas "Las gemelas" y continuar por la carretera que nos conducirá a la carretera de la Corniche. A mano izquierda un desvío nos indica el Domaine d' Abbadie, pero continuamos cuesta arriba hasta llegar al castillo.

El castillo perteneció a Antoine d' Abbadie, quien fue un gran explorador, astrónomo, geógrafo y según nos comentaron hablaba alrededor de 13 idiomas. El castillo le sirvió de observatorio. Tras su muerte, sus restos mortales  los de su esposa Virginie, fueron enterrados bajo el altar de la capilla, y el castillo fue donado a la Academia de las Ciencias. Pincha para ver la agenda de actividades en el castillo.

Larrun al fondo, visita indispensable
Tanto el exterior como el interior son de una belleza espectacular. Su fachada mira por un lado al verde intenso con Larrun como punto de referencia y por el otro lado el Domaine d' Abbadia y la grandeza del mar.
Hondarribia al fondo, otro visita obligada

Como curiosidad, por todas partes podemos ver las iniciales de Antoine y Virginie: lámparas, paredes, pequeños detalles... Un lugar imprescindible para visitar.
Las iniciales A - V en el collar
Continuamos nuestro recorrido hacia la Carretera de la Corniche, donde se puede disfrutar de la costa vasca: Hondarribia, Hendaya, St Jean de Luz... Esta carretera ha sido protagonista de múltiples anuncios y películas. Desde ella se aprecian muy claramente los flysch.

Parking que da acceso a la cala
Antes de llegar al cruce de Sokoa/Ciboure, a mano izquierda, hay un parking en el que es habitual ver autocaravanas aparcadas. Si aparcamos aquí, podemos descender a una cala de piedras que con bajamar apasiona a los niños. En ella encontramos quisquillas, cangrejos, estrellas de mar... Para ello hay que ir con bajamar, porque si no, estará todo cubierto.
Suelo laminado, un hervidero de quisquillas, cangrejos...

Continuamos rumbo el Fuerte de Sokoa, una enorme torre circular que fue mandada construir por Enrique IV para proteger el entorno de San Juán de Luz y atacar a los españoles. El fuerte no se puede visitar por dentro, pero es agradable pasear por este pequeñito pueblo costero.

De aquí llegamos a Ciboure, cuna del músico Maurice Ravel. De hecho, la oficina de turismo se encuentra en su casa natal, de estilo flamenco. 
Casa natal de Maurice Ravel

Imprescindible la visita a su iglesia de Saint Vincent (XVI-XVIII), donde destaca la típica galería de madera de las iglesias labortanas a la que antiguamente solo los hombres tenían acceso. Su campanario, visible desde varios puntos de este pequeño pueblo, llama la atención por su forma octagonal y triple techo, siendo el único de esta forma en el País Vasco. 

Junto a la iglesia a un WC público. Subiendo por la escaleras que se encuentra junto al WC público, podemos ver unas bonitas vistas a la vecina San Juán de Luz (Donibane Lohitzune), uno de los lugares con más encanto de la costa vasco-francesa.

Y de aquí.... llegamos a San  Juán de Luz (St Jean de Luz- Donibane Lohitzune). Pero a ella le dedicaré un post más completo.
La calle peatonal "rue Gambetta"