jueves, 5 de abril de 2012

¿QUÉ HACER CON MAL TIEMPO? ¡NOS VAMOS A LA MINA!

Recorrido: fácil        Apto para todos             
Localidades:  Oiartzun (Gipuzkoa) y Lesaka (Navarra)


No se puede negar lo evidente, el País Vasco es precioso, con ese color verde intenso de montes y prados, pero... también llueve y a veces mucho, lo que hace que a veces no sea fácil hacer planes económicos con niños. Aquí os dejo una propuesta, a ver si os gusta ¡nos vamos a la mina!

Las minas de Arditurri están situadas en el interior de Peñas de Aya, en Oiartzun, a pocos kilómetros de San Sebastián. Comenzaron a ser explotadas ya por la época del Imperio Romano hasta el año 1984. Pero hasta junio de 2008 no se abrieron al público. Precio de las entradas a partir entre 3 y 5 €.
Puerta que da acceso a la mina
La visita estándar comienza en el Centro de Interpretación, seguido un pequeño vídeo sobre el trabajo en la mina, y seguidamente nos adentramos por una pequeña galería acondicionada con una larga pasarela, luces... A los niños les encanta, sobre todo porque nada más entrar en ella, hay que ponerse el típico casco minero.

La visita estándar dura aproximadamente 1 hora, y la verdad es que se hace muy cortita. Todos nos quedamos con pena, así que no creo que tardemos mucho en realizar la otra visita de 2 horas, la "visita de aventura", que se adentra por las galerías subterráneas.

En caso de que el tiempo acompañe, en el exterior hay un merendero con un área de juegos para los niños.

Y si el tiempo no acompaña ¡no pasa nada! Hay unos cuantos restaurantes por la zona donde se puede comer muy bien. Nosotros nos acercamos al alberge Arritxulo. Casi perdido en plena naturaleza donde también es posible comer sin necesidad de alojarse.

La comida totalmente casera y a buen precio (10€). Te hacen sentirte como en casa. Mesas alargadas al calor de la chimenea. Te dejan las bandejas con comida encima de la mesa para que te sirvas a tu antojo la cantidad que quieras. Una terraza en el exterior, una cocina de libre uso junto al comedor...

En la planta superior del resturante se encuentra un espacio diáfano enorme con cojines donde los niños pueden estar a sus anchas.

Y el entorno una auténtica maravilla, por lo que para terminar el día, optamos por acercarnos a ver el monumento a Aita Donostia, donde podremos disfrutar de unas vistas preciosas.