jueves, 31 de agosto de 2017

COSTA DA MORTE: CALDEIRAS DO CASTRO (parte 2)

Como por arte de magia, se ha levantado un día precioso y caluroso. Así que, todo listo para disfrutar de una bonita tarde en uno de los tesoros mejor guardados de la Costa da Morte: 'As caldeiras do Castro'. 

El río Castro desciende escalonadamente en forma de cascada por las rocas, creando pequeñas piscinas naturales. Recibe este nombre, debido a los hoyos circulares en forma de caldero que crean las cascadas en las piedras.  


Conseguir localizar este lugar no es tarea fácil. No hay señalizaciones, quizás por ello, sea un lugar poco frecuentado. 

Desde Corcubión apenas tenemos unos 15 minutos en coche. GPS en marcha, rumbo a Couceiro (Muxía). Una vez lleguemos, lo mejor es seguir las indicaciones hacia el 'Área recreativa do Castro', donde encontraremos unas mesas y una pequeña capilla dedicada a Santo Eutel (1660). 




Una vez aparcamos, nos dirigimos hacia el edificio que está enfrente a la ermita, desde donde parte el camino a las Caldeiras. No tiene pérdida.

Enseguida oímos el sonido de las cascadas, y algún que otro grito de los valientes que se atreven a meterse en estas gélidas aguas. Tras unos metros de camino, rocas, una escalera de madera nos lleva directamente a orillas del río Castro.




En la parte más alta del río se encuentran las cascadas más grandes y donde más cubre. En la parte de abajo, pequeñas pozas y cascadas más pequeñas ideales si se va con niños. De todas formas, como no está lloviendo mucho, el agua tampoco viene con mucha fuerza. 





Solo falta coger una buena roca y a disfrutar del entorno ¡Qué maravilla!